
objeto · encargo
Boca de riego
Una boca de riego de calle, roja y con su tapa, hecha para pesar lo mínimo. Parece de hierro fundido y se levanta con una mano.
Una boca de riego como las de cualquier acera, pero de mentira. El encargo pedía que pareciera de hierro y que se pudiera mover sin esfuerzo, para ponerla y quitarla de un plano en segundos.
Por dentro es un tubo de cartón y espuma; por fuera, capas de pintura hasta dar con el rojo y el desgaste justos. De cerca engaña y de lejos, más. Pesa lo que una caja vacía.
¿Quieres algo así, o algo que aún no existe?
Aunque todavía no sepas cómo se hace, esa parte es la mía. Escríbeme y lo vemos.
Escríbeme